El ángel humano

    "El día de ayer en el Primer Hospital Bautista de México nació el bebé Alexander desafortunadamente muerto, sin embargo gracias a un equipo de prestigiados doctores liderado por el Pediatra Francisco Gutierrez que tras aplicar en el cuerpo sin vida del pequeño infante un tratamiento revolucionario y experimental el pequeño comenzó con reacciones motoras mínimas hasta que logro respirar por si solo.

    "Los padres del menor Eustaquio Filiberto y Alejandra Jimenez expresaron su alegría y agradecimiento a los médicos y a Dios por haberles dado el hijo que tanto esperaban calificando como un milagro al suceso.

    "Este es un gran avance para la ciencia - dijo el Dr. Gutierrez - el día de hoy es un parteaguas para el futuro de la medicina, nos hemos ganado que la humanidad confíe y tenga esperanza en la medicina para lograr cosas que antes solo estaban en las manos de Dios. Ahora le entregamos a los nuevos padres un varón perfectamente sano para que sea bendición para ellos y sus respectivas familias.

    "El niño que nació muerto está ahora bajo observación de varios médicos y ha sido un acontecimiento mundial por lo que han llegado periodistas y médicos de todo el mundo, los médicos esperan poder dar de alta al recién nacido el próximo martes.

    El artículo de periódico recortado y enmarcado estaba en la sala de los Jimenez desde hacía 17 años aunque ya casi nadie le hiciera caso. Alexander era un adolescente perfectamente sano "pero un poco raro" diría su mamá, "porque tiene pocos amigos, habla muy poco, hay veces que creo que ve personas que no están ahí"

    Alexander solo tenía una amiga, la pequeña Azul Mejía, una niña un poco extraña para la mayoría de la gente, una niña que a veces ni se veía de tan delgadita y chaparrita, siempre vestía de negro como una emo chiquita. Leía mucho y decía que estaba en contacto con el lado paranormal de la realidad, la filosofía y la profundidad del ser.

    Siempre se les veía para todos lados juntos hasta el día en que el camión colectivo en el que viajaban quizo ganarle al tren y fué arrollado por este. Yacieron juntos en el pavimento por dos horas hasta que los recogió el forense y los llevó a la morgue que se llenó de los 37 pasajeron que viajaban en el transporte público, donde el médico que iba a hacer la autopsia estaba algo frustrado pues el doctor que se suponía iba a hacerla se reportó enfermo, así que cuando pasó junto al cuerpo sin vida de Alexander lo pateó.

    Mientras preparaba sus instrumentos escuchó a sus espaldas un ruido, volteo pero no vió nada, continuó con su trabajo poniendo los instrumentos metálicos sobre una charola de acero inoxidable, de pronto volvió a escuchar un ruido solo que ahora pudo definir perfectamente que era alguien arrastrando un objeto de metal por el piso. Su sangre se congeló. Lo encontraron partido a la mitad.

1 comentarios:

  1. y luegoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

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