El sol caía como plomo sobre la pequeña Azul que vestía de negro, en días así se sentía realmente pequeña como si fuera una simple hormiguita caminando entre las grietas de una banqueta, sin embargo, en vez de buscar una sombra y esperar una nubecita viajera que tapara un poco al sol lo tomaba como algo personal, ella contra el grán astro en el cielo queriendola aplastar y ninguno de los dos cedía cada paso era un reto, se imaginaba las suelas de sus tennis derritiendose en el pavimento cuando cruzaba alguna calle, ella seguía adelante.
Y al fin se encontraba con Alexander,
-Qué tienes que no fuiste a la escuela hoy?
-Nada me sentía mal
-Todavía tienes al exorcista en la cabeza?
-Me gustaría saber bien que fue lo que vió
-Mira ya me cagaste con tus mamadas vamos a ver a una psíquica amiga de mi mamá, ella te va a decir todo sin rodeos.
-Vamos
Caminaron los dos juntos en silencio hasta la avenida Soldados y tomaron la micro. Se bajaron 15 minutos más tarde tras haber escuchado unas cumbias en la avenida Inundaciones, atravesaron la avenida esquivando autos y entraron a la colonia "8 de marzo" la cual parecía realmente tranquila pues apenas se habían alejado unos pasos de las mentadas de madre que se entonaban los autos con el claxon. Caminaron por el camellón de la calle Florencia, luego por la calle Esthela en donde un perro casi los muerde, por último bajaron por la calle Daniela hasta un edifició color rosa, Azul tocó el interfón, les abrieron la puerta, entrarón y subieron cerca de 80 escalones, justo cuando iba a tocar en la puerta abrió un mujerón de 1.57 m de altura, inmensa cadera, su pelo chino peinado con pequeños huesitos o esa impresión le dió a Alexander que pensó "ella sí es una psiquica!!!",
-Pahale mi chico- dijo la mujer con acento cubano -Vámono' mijo - le dijo a un pequeño niño que salió corriendo de una de las habitaciones del fondo con algo como un G.I. Joe en la mano aunque también podía ser un muñeco vudú muy fornido. Alexander estaba ahora completamente confundido, parecía que la psiquica se estaba despidiendo no sabía de quién pues por más que quería no podía quitarle los ojos de encima a las uñas pintadas de rojo y escepcionalmente largas, al pelo super chino, a los inmensos ojos que parecían ver más allá de lo natural, a los prominentes labios ni dejar de prestar atención al vozarrón que se escuchaba en todo el edificio, por fin, se cerró la puerta y el no sabía que hacía ahí.
-Hola Azul! Cómo está tu mamí?
-Bien Dany como estás?-
-Muy bien gracias, trajiste a un amigo?
-Si Dany te presento a Alexander, Alexander ella es la amiga de mi mamá Daniela.
-Mucho gusto Alexander
-Mucho gusto- No supo si decir señora o llamarla por su nombre, no parecía tan grande su pelo rubio recogido en una cola de caballo, se estaba quitando el delantal pues estaba preparando la comida.
-Sientense- les dijo Daniela - esto va a estar un unos minutitos-
-Ella es la psiquica?- susurró Alexander a Azul con un tono de incredulidad
-Queriamos ver si podias ayudar a Alexander? Digo si no es mucha molestia
-Claro, si se puede con mucho gusto
-Hace como unas dos semanas un pastor me dijo que yo estuve en el cielo porque nací muerto y quer...- Alexander no terminó la frase por la expresión de asombro que dejó escapar Daniela
-Eres tu!!! El niño que nació muerto?- exclamó Daniela con los ojos tan abiertos que Azul pensó se le iban a salir
- Relajate Dany no es para tanto- dijo Azul
-Es que fué una gran noticia no pensé en conocerte jamás, bueno dejame ver que puedo percibir acerca de ti, pon tu mente en blanco.
Daniela cerró los ojos y extendió sus manos hacia Alexander. -Solo veo un sello con una cruz- dijo despues de un minuto de silencio.
-Estas bloqueado mi chavo, alguien te puso un sello para que nadie pudiera tener actividad psiquica contigo
-Y luego?
-Pues necesitas desbloquearte, lo bueno es que es muy fácil, te despiertas a la hora muerta osea las 3 de la mañana y dic...
-Ya esta la comida mamá? ya tengo hambre- dijo una chica entrando al comedor, definitivamente es la hija de Daniela por el parecido, delgada como un ramita, más alta que Azul y la gracia con la que se movía y hablaba hechizó a Alexander que tenía la boca abierta
-Esperame un minutito hija
-Ok- dijo la chica mientras regresaba al pasillo y se perdía de vista
-Perdón en que estaba?-
-Se despierta a las 3 de la mañana y...?- dijo Azul
-Si gracias, te despiertas a las 3 de la mañana y dices "Quito este bloqueo solo yo soy dueño de mi vida" y listo.

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