Hace un mes


Eran cerca de las dos de la tarde el calor de verano se hacia sentir en todo su esplendor, sin embargo el pastor Ciro Olegario seguía, después de una hora, esperando afuera del salón de fiestas “el avantaros” con la vista fija hacia el norte que era de donde se suponía vendrían sus invitados. Pensó en la semana de preparación, muchas cosas se habían quedado sin hacer, “ojalá hubiera tenido más tiempo” se decía como justificando lo poco preparado que se sentía, lo cual era una mentira pues había tenido más de un mes para organizar el evento, pero como siempre no había hecho nada hasta el final, “Dios Proveerá” repetía las palabras que le había enseñado su padre, así había sido siempre poco previsor y al final solo podía decir que confiaba que su Dios le iba a dar lo necesario y si algo faltaba pues era seguramente que no lo necesitaban. Quizá por eso se había peleado con todos los conferenciantes del país y ya ninguno aceptaba sus invitaciones.

De alguna manera su Dios lo había proveído de mas ponentes cuando se encontró con un ex-indocumentado hace 2 meses exactamente en el súper Comercial Mexicana a donde había ido a comprar los víveres acompañado de su hija mayor.

- Pastor Olegario!!!

-Buenas tardes

-¿Cómo está pastor? Soy Rodrigo Florencio hijo de Patricia Josefino

-¿Cómo está tu mamá?

-Muy bien pastor, gracias. Como le va? En que iglesia está?

-Ahorita tengo una congregación en San Eulogio, estamos en un salón de fiestas pero con mucha bendición.

  • Qué bueno pastor, acabo de llegar de Los Ángeles
  • Muy bien Rodrigo a ver si te puedes dar una vuelta a la congregación el domingo.

A partir de ese domingo el pastor Olegario y Rodrigo platicaban cada que tenían oportunidad y en una de esas pláticas salió la idea de traer predicadores de Los Ángeles con los que todavía tenía contacto. En total eran tres predicadores que aceptaron visitar México más específicamente San Eulogio, y se agendó la cita para dentro de un mes.

Había conseguido una camioneta unas horas antes de que llegara el vuelo y fue a recogerlos Rodrigo al aeropuerto, sin embargo había calculado 1 hora de viaje sin tomar en cuenta que podía haber tráfico y citó a todos sus feligreses muy temprano. La señora Jiménez salió furtivamente del salón de fiestas pero no puedo escapar a las miradas nerviosas de Ciro

  • No se valla hermana
  • Es que va a llegar mi hijo de la escuela y le voy a dar de comer y así regreso con el en la noche para que me acompañe por si salimos muy tarde
  • Esta bien hermana, no se le vaya olvidar regresar va a ser de mucha bendición.
  • Si pastor.

Ciro miró dentro del salón y había a lo más 20 personas y pensó "si hubiera tenido más tiempo hubiera hecho más promoción". Una hora más tarde regresó Alejandra Jiménez con su hijo como prometió y apenas iban llegando los gringos que no esperaban que bajando del avión los pusieran a predicar y a exorcizar gente.

Diane era la primera que notabas del grupo una mujer de 1.9m de altura un inmenso trasero el cual difícilmente podías dejar de notar y preguntarte - ¿cómo mueve ese botesote? - Labios carnosos y ojos penetrantes junto a una sonrisa cálida como su alma, Jim era un gordito simpaticón que tocaba la guitarra y tenía una voz privilegiada solo cantaba en inglés y parecía payaso de esquina pues la guitarra parecía de juguete en sus voluminosos brazos, Ciro le decía en voz baja y con una sonrisa incómoda al chico que accedió a traducir las predicaciones "Traduce, ¿qué está cantando?" pues veía a sus feligreses con cara de "What?", "No le entiendo pastor" le respondía Silvano con voz tímida. El último del grupo tenía un halo de autoridad sobre él, era el más bajo de los tres y algo calvo, Ray era uno de los exorcistas más reconocidos de L.A. he inmediatamente volteó a ver al delgado jovencito sentado junto a su madre, algo que nunca había visto lo desconcentró por completo al grado que casi no podía quitarle los ojos de encima.

-Disculpen por molestarlos- dijo Ray acercándose a Alejandra Jiménez y a su hijo -Podría hablar con ustedes?-

-Claro pastor- respondió la señora

-Mire veo algo en su hijo, algo así como si hubiera estado en el cielo-

-Pues es un milagro de la ciencia porque nació muerto pero los doctores lo pudieron reanimar-

-Hijo, recuerdas algo?

-No-

-Me dejas tocarte la cabeza para ver que puedo percibir?

-Bue…eno- respondió dudandolo

En el momento en que Ray le tocó la cabeza a Alexander tuvo una visión del cielo y al niño siendo enseñado por los ángeles todo era perfecto en aquel lugar y de pronto como era arrancado por la ciencia humana y llevado a la tierra.

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