Medardo, Caín y Zavala

Medardo nunca había dormido bien, padecía de insomnio desde los 8 años y recientemente había comenzado a creer que era porque odiaba esa sensación de que su madre lo estaba despertando unos minutos despues de haberse dormido, prefería no dormir a dormir y sentir que no lo había hecho. Se sentaba junto a la ventana de su sala y veía la calle solitaria y pensaba que si tuviera alguna habilidad de superheroe saldría a la calle a recorrer la ciudad, a poseerla y hacerla solo suya.

Hoy cuarenta años despues está otra vez viendo la calle sentado en su sala con miedo a salir a caminar por su ciudad, dueño de la noche, era su nickname preferido y temblaba de miedo al pensar lo que hay allá afuera y que con todo su conocimiento y poder no puede hacer nada.

El cielo comenzó a cambiar de ese azul enegrecido a un morado naranja y por fin se abrió paso el sol para iluminar nuevamente otro día, haciendo correr las tinieblas hacia todos los rincones ocultos debajo de las cosas. Por la calle viene bajando un joven alto como de unos 19 años, no se ve su rostro pues usa la capucha de su rompevientos, carga una mochila y su paso es firme mientras se cuida que no lo vaya a morder un perro.

-Hola Medardo- dijo Zavala
-Puta madre!!!- dijo Medardo dando un brinco impresionante
-Que pedo?
-Me espantaste cabrón!!! por donde entraste
-Por el garge como siempre, no mames, no dormiste otra vez?
-No
-Deberias tomarte unos Dalays a ver si así te duermes
-Gracias, hoy vamos a ir a ver a Caín
-Ok

Zavala recordaba el día que conoció a Caín "el inmortal" como se le conocía en el medio, iba muy emocionado pues despues de leer en el libro que le prestó Medardo que Caín era el hijo de Adán, el primer asesino en la tierra y por castigo de dios nadie lo podía matar, la muerte nunca se había atrevido a quitarle la vida a Caín, le emocionaba conocer al ser humano más viejo de la tierra y por consiguiente el más sabio, "las cosas que habrá visto" pensaba Zavala. La visita no fue nada de lo que esperaba pues Caín dijo ni una sola palabra solo le mostró una mesa en donde dejar un paquete que llevaba su maestro Medardo, este le dirijió unas palabras que Zavala no alcanzó a escuchar bien y "el inmortal" solo asintió 3 veces con la cabeza y salieron del estudio en el sótano de una casa vieja en el centro de la ciudad. "Viejo inútil" dijo Zavala entre dientes.

Esta vez no pensaba que fuera a ser diferente, iba con toda la intención de aburrirse y aunque percibió que su maestro estaba realmente sombrío asumió que era simplemente el resultado de no haber dormido, nunca hubiera imaginado que aquel día sería el primero de muchos en el infierno.

-Entar al infierno es relativamente fácil- empezó a decir Medardo a su alumno- pero salir es mucho más complejo, digamos que es como una carcel pero como todas las carceles no son a prueba de que unos reos se salgan caminando como narcotraficantes, ves? Lo mas importante es conocer bien en donde está la salida, la forma más fácil que yo he encontrado para ir y regresar sin muchos problemas es ir con Caín como guía de turistas es un poco apático pero es el mejor.

-Vámos a ir al infierno?
-Si recuerdas los demonios que te pedí rastrear ayer?
-Si pero no están desaparecieron de la faz de la tierra
-Pues si no están en la tierra deben estar en el infierno y por eso vamos a buscarlos y de paso vemos a Daniela

Zavala no sabía que pensar en todos los libros que había leído nunca recomendaban ir al infierno como forma de adquirir conocimiento. de hecho sabía que Medardo solo había ido una vez en su graduación y tuvo que regresar solo con Caín, "será que se quiere quedar en el infierno el loco de Medardo?"

Llegaron a la casa en el centro de la ciudad se veía más vieja que la última vez. -Abre la puerta- ordenó Medardo a su discipulo que puso la mano sobre esta y dijo"Caìn permanece, Abel desaparece", la puerta los dejó pasar
-Medardo, amigo que bueno que vienes!- los recibió Caín con euforia nunca antes vista por ninguno de los dos.
-Caín gracias por ayudarnos...
-Ni lo menciones, estoy muy emocionado esto nunca había pasado en toda la historia de la humanidad, es nuevo.
-Pero por que crees que este espíritu tenga la espada de Gabriel?
-Por la misma razón por la que los humanos tienen todo lo que tienen.
-Se la dieron?
-No, se la robó
-Y que no se ha dado cuenta Gabriel?
-Lo más probable es que si pero tiene más de mil años que no se para un ángel en la tierra y si no tiene la orden de venir pues no viene y ya. Qué aburridos son los ángeles siempre obedeciendo no tienen otra opción mas que hacer lo que se les ordena.
-Zavala no pudo rastrear a los demonios que te comenté
-Si los que vivian en ese asaltante de casas pues obviamente están en el infierno si la espada de Gabriel los atravesó no tenían muchas opciones.
-Por qué no se defendieron?- preguntó Zavala
-Haciendo qué?- respondió Caín medio molesto
-Son demonios no? con su poder o matando al espíritu
-Jajaja si que tiene imaginación tu alumno Medardo deberías darle clases de vez en cuando
-Mira los demonios no pueden matar humanos, solo los ángeles pueden y los mismos humanos...
-Eso gracias a que todos son mis descendientes- interrumpió Caín
-Cierto, todos somos hijos de Caín por eso tenemos el poder de matar a nuestros hermanos, los humanos pueden matar a los demonios pero no ángeles y los ángeles pueden matar humanos y demonios pero solo siguiendo ordenes.
-Los demonios pueden matar ángeles?
-Si pero su muerte es muy diferente a la que nosotros conocemos, es un decir.
-Vamonos- dijo Caín mientras les ofrecía una copa a cada quién
-Si, tomatela- dijo Medardo a Zavala y luego se tomó todo el contenido de una copa
Zavala hizo lo mismo pensando que solo iban a drogarlo y hacerle creer que estuvo en el infierno
Caín le tomó la cabeza a los dos y dijo "Infierno abre tus profundas puertas y recibe a estos tres dignos moradores de tus atrios"
Zavala sintió como si le quitaran el piso y cayera al vacío.
-Despierta Zavala no seas tan niñita- le decía Medardo mientras golpeaba su cara
-Que pedo!!!???- dijo Zavala mientras se percataba que estaba en el piso, el azufre quemaba su naríz y pulmones, la ceniza se le metía en los ojos que ardían como quemaduras de cigarro
-Apurate cabrón
Zavala se incorporó y comenzó a seguir a Caín y Medardo por lo que a el le pareció un bosque en llamas, todavía algunos arboles se veían verdes, el calor era abrasador pero se dió cuenta que la droga hacía efecto y ya no le molestaba tanto.
-No pensé que hubiera árboles en el infierno
-Es el bosque maldito, fue condenado al infierno por... bueno las leyes de los árboles son raras nadie que no tenga raices las entiende muy bien.
-Están verdes todavía
-Los dejan reverdecer por 100 años y luego les prenden fuego. ¿Los oyes quejarse? Que suerte la nuestra que fuera exactamente hoy.
-Vamos puede que la encontremos en el pueblo vaquero- dijo Caín
-Ja. Pueblo vaquero como en el six...-
-No precisamente- interrumpió Medardo
Zavala estaba viendo como dos bestias parecidas a caballos tiraban en sentidos opuestos de un cuerpo humano que gritaba a todo pulmón mientras que unos demonios y humanos atravesaban su cabeza con lanzas. Bueno si le queda el nombre de pueblo vaquero, pensó cuando vió a lo lejos un campo de horcas con millones de personas colgadas por el cuello.
Ahí encontraron a Daniela colgada desnuda con quemaduras en las que se había consumido la carne y se veían los huesos carbonizados, colgada del cuello no podía hablar así que la bajaron.
-Daniela, como te lo prometí vine a verte aunque fuera en el infierno
-Medardo tengo casi toda la información, el niño que nació muerto se fue al cielo.
-Idioteces nadie a entrado al cielo en más de mil años- interrumpió Caín
-Pero él si entro al cielo y por eso cuando se murió por el accidente regresó al cielo pensó que podía regresar por su amiga cuando se dió cuenta que no estaba con él, se robó la espada de Gabriel, cuando llegó a la tierra supo que estaba muerta y en el infierno, pensé que lo podía controlar pero se enfureció y me mató con la espada, quiere sacar a su amiga del infierno.

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